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viernes, 19 de julio de 2013

Soledad

Me preocupa tener que dejarlo cuando ya apenas logré entender un poco como funciona la soledad.

Él todos los días nos extraña sabiendo que al cruzar el marco de la puerta nos encontrará dormidos, despiertos, jugando o comiendo, pero siempre feliz porque estamos ahí luchando sin darnos cuenta contra la inmensa soledad que tienen estas habitaciones de hotel de autopista. Es duro, yo apenas lo entendí tres días después de despedir a mi madre, él ya la ha ido conociendo y no la merece. 
Uno nunca sabe como estar sólo, son los ermitaños los que deciden por voluntad propia vivir solos, él no, y yo tampoco. Supongo que es parte de la vida tener a la soledad de compañera e ir conociéndola sin jamás terminar saber todo de ella. 
El consuelo de saber que lo veré un mes después de ya haberme ido no me satisface del todo, él me lo dijo: "el hombre es una persona que no está acostumbrada a la soledad, uno nace teniendo una familia que permanece toda la vida contigo y es por razones externas que uno se debe separar de ella". Es verdad en parte.
Lo único que ahora tengo de consuelo es a Drexler.

martes, 2 de julio de 2013

Pensar, escribir y actuar

Aún recuerdo esos primeros días en este blog, cuando escribir tenía que ser obligatoriamente de noche donde nadie me pudiera ver llorar y poder escribir mis textos de mi cuaderno desgastado de Digimon que solía llevar al colegio para escribir tranquilo de mis días. Una especie de diario, aunque prefiero memoria de vida, siento que diario es un término más femenino, y en él plasmaba verdades sin límites, opiniones no censuradas y lo que opinaba de todo el mundo, sin excepción alguna.

Muchas cosas han cambiado, sobretodo en las últimas tres que mencione. Cada día siento que me autocensuro, sea por esta sociedad de mierda que únicamente nos incita a pensar en la opinión de los demás y cohibirse a ser algo en ella o por la carga emocional que tienen mis pensamientos. No lo sé, lo único que puedo decir es que pienso, escribo y actúo diferente; al momento de querer decir algo lo tengo que pensar hasta que pierda el sentido y buscar palabra por palabra para que el significado o el punto de la idea este lo más oculto posible y terminar con algo incompresible hasta por su autor. Me autocensuro por tener miedo a decir de una vez por todas lo que siento porque sé que lo pueden usar contra mi, cualquier palabra dicha es digna de comparación con una bala disparada. No quiero ser acribillado por mis sentimientos.
El corazón no solo muere por falta de sangre. La soledad que yo presumía tener es algo lamentable, te carcome hasta el punto es que tus instintos pueden más que la razón y actúas. Al comienzo lo disfrutas, dices que es algo que jamás has tenido y como todo lo nuevo, nos gusta al principio, luego te vas dando cuenta como funciona, sus pro y contras y al final terminas como yo, autocensurado siendo un hombre dominado por los instintos. Un animal.

Ya no recuerdo cuando le dije "te amo" a alguien que no fuera de mi familia, ni cuando le he sujetado la mano a esa persona que me gusta, nada. Quiero amar sin temor, caerme, tener una mala relación, poder finalmente entender que no le voy a poder agradar a todo el mundo y tendré que vivir con ello, besar hasta que me quede sin aliento y de la comisura de mis labios salga una sonrisa justo después de la suya, saber que en la vida es muy difícil enamorarse y sobretodo, a no tener miedo de callarme las cosas.

No se guarden nada, hablen, el miedo al principio no es malo, tampoco los nervios pero no se acostumbren a vivir con ellos, todo en exceso es malo. Gracias por eso Nano, al fin entendí por tan simple que fuera la enseñanza.

La vida es demasiado corta para tener que acostumbrarse.

jueves, 28 de junio de 2012

3 naranjas, 2 olivos y querer

¿Ya nada era como antes?... ¿O siempre ha sido así pero jamás lo había notado?... No sé, no sé y no sé, ¿cuándo sabré algo?
Odio esto, odio por lo que paso, no acepto que estos cambios bruscos ocurran. Querer estar molesto, leer algo y sonreír para volver a recordar que quiero estar molesto. Dulce ironía, como lo disfrutas.
No tengo la necesidad de llorar para demostrar que estoy mal, para dejar claro que estoy derrotado, que ya la armadura me pesa, las heridas me sangran y las penas me atormentan. Estoy cansado.
La música no me relaja, me genera estrés pero no puedo dejarla, es un lazo indestructible que revive momentos que quiero parar de asimilar.
Curiosa palabra, "Querer", 2 significados, millones de interpretaciones. 
¿He cambiado? Puede ser ¿Madurado? Lo dudo.
Me he dado cuenta que ya he aprendido a vivir sin él, ya la lista de dependencia se reduce pero no para bien. Es como ver cuadros de familiares lejanos, saber que son parte de tu familia pero no están al alcance de tu mano, no es lo mismo, ya no compartimos el cuarto, el baño, la ropa, los zapatos. Su vida siguió al igual que la mía.
¿Tengo amistades? No responderé esto... una pregunta muy trucada.
Ya no sé como dialogar, no puedo mantener una conversación sin sentirme incómodo a la quinta oración sea por incomodidad propia o detectar al por parte del otro interlocutor. Se ha vuelto frecuente esto con mis compañeros. Creo que los munes los atosigan pero yo no los dejaré.
El Principito se ha vuelto como una Biblia para mi, y tampoco puedo olvidar a Annelies Frank, la persona que me demostró que con mi familia me puedo sentir incómodo pero siempre serán mi punto de apoyo, mi zona de seguridad. Ana, ya entiendo porque le escribías a Kitty sobre tus amigas de esa manera. Gracias.
¿Dejarías el país? Patria es una, nacionalidades muchas.
Si muy bien yo estoy en contra del actual gobierno, eso no le quita lo bello a mi hermosa Caracas. En uno de estos días fui a ver Orinoco, musical venezolano que unen el joropo con el flamenco interpretando la obra de Rómulo Gallegos, Doña Bárbara. Este espectáculo lo presencie en la gran Aula Magna, no tenía palabras para describir su majestuosidad, cuando entre me dí cuenta que ese era el lugar donde me graduaría en un futuro, pero no desvariemos, yo ya mentalizado que eso sería una pérdida de tiempo y una buena siesta con aire acondicionado, comenzó el zapateo...
Las luces tenues empezaban a mostrar a los intérpretes musicales y poco a poco a los bailarines con un estricto ritmo al zapatear. Debo decirles que de esa sala, yo particularmente salí zapateando el ritmo base del joropo y eso me hizo pensar "No importa el partido político que desempeñemos, no importa el colegio en que nos graduamos o la universidad en la que estudiamos para saber que la cultura la estamos dejando a un lado para adquirir los modismos o culturas europeas y asiáticas... la cultura venezolana es única y después de eso puedo decir que es muy buena, entonces ¿por qué la falta de interés a ella?". 
¿3 naranjas para llevar? Divide la diferencia ¿y los olivos? Aceite volverán ser a.
Yoda amigo un me enseñó que para entenderse a dar no importa el estar en orden, saldrá todo igual.

viernes, 1 de junio de 2012

It's gone

¿Saben qué es pararse ante la puerta de su cuarto, sabiendo que ya no lo compartirás, que extiendas la mano y justo antes de agarrar la perilla te tiemble y no querer abrirla porque sabes que todos esos recuerdos con él te invadirán pero debes comenzar a aceptar que él ya está forjando su vida y que esto es el primer paso para su éxito? Entonces no saben lo horrible que me siento. 
Entrar y caer sentado en la cama sollozando y preguntándome "¿Por qué? ¿Este fue el adiós? y si es así, soy un cobarde, no tuve el coraje de poderle decir adiós, no pude, solo lo abracé y lloré en su hombro, ¿Por qué no hice más nada?
Fue el día más duro de mi vida, me levanté mentalizado en que debía estar feliz, no llorar como la vez anterior, intentar mantener la firmeza y que mi familia pueda buscar el punto de apoyo en mí al momento de la despedida. Nos alistamos, nadie dijo nada, todo fue rápido y silencioso. Pasábamos uno al lado de otro como ánimas, en silencio y sin estorbar al otro. Salimos lo más temprano que se pudo.
Al llegar ya uno se va dando cuenta de que el aeropuerto es un lugar donde puedes recibir el mejor gusto o el peor disgusto, puede variar y por alguna razón siempre pensé en "Caracas, Ciudad de Despedidas" no sé, esos universitarios que se "irían demasiado" me recordaron que todo es una despedida -aunque no sea así- y así vas perdiendo poco a poco la firmeza que tienes desde la mañana.
Ya al hacer la fila para entregar las maletas los ojos se te llenan de lágrimas, te das cuenta que se está yendo y no puedes hacer nada. Todo es por su bien y de alguna manera también para el tuyo. Veo hacia todos los lados. Hay muy pocas personas. Mi hermana, mi mamá y yo somos los únicos llorando, sabemos que viene.
Él llega. No puedo contenerme más y rompo en llanto, se muy bien que se repetirá todo lo que pensé la primera vez que se fue pero esta vez era más duro: Ya no había un boleto que indicara su regreso, ya eran maletas con la ropa que iba a usar allá para establecerse, no era un viaje para vacacionar, era el futuro de él y posiblemente el mío también. Ya no habrán abrazos, verlo jugar, estar en su Mac cuando yo estoy en la computadora, que se meta en mi cama porque el sueño lo vence y no hay nada que lo mueva cuando ocurre eso, quedarnos los 3 dormidos en lo que es ya mí cuarto, poder arroparlo e infinidades de cosas y todo eso paso por mi cabeza durante ese largo abrazo cuando él llego y nos vio llorar. No le dije ni una palabra, sólo lloraba en silencio, la voz no me daba. El pecho se me había arrugado. Automáticamente la manga de mi suéter adquirió función de pañuelo. Caminamos los 3 abrazados, Nano sonriendo y Michelle y yo llorando en silencio mientras dábamos cada paso.
Tuvimos que esperar una hora, estábamos más que a tiempo, nos sobraba y todo. Fue la hora más difícil para los 5, ya todos sabíamos como terminaría eso y lo único que nos quedaba era hacernos reír entre nosotros y cuando digo nosotros me refiero a mi mamá, mi papá y Nano porque Michelle y yo no podíamos, seguíamos en shock. Reímos. Lograron quitarnos las lágrimas de la cara pero no por mucho.
Quedaban 20 minutos para el abordaje, todos veíamos el gran reloj Omega, nos paramos, fuimos en marcha y esta vez los 5 abrazados. Cuando llegamos a la puerta donde sería el final nadie resistió, los abrazos fueron interminables, las palabras de ánimo no parecían tener respaldo por el sentamiento que uno cargaba y como las decían entre lágrimas. Recuerdo exactamente que yo fui el último al que abrazó y antes de mí a Michelle. Al ver cómo la abrazaba con ese aferró empecé a llorar más, sabía que una pesadilla se estaba materializando, se iba. Ella estaba pasando lo peor en ese momento.
Cuando lo abracé, lloré, él ya estaba llorando, no pude decirle nada, no quería, no quería que escuchará esa voz marchita consumida por la tristeza, solo lo abracé con una convicción que jamás había tenido. No tuve el valor de decirle "Te quiero, te voy a extrañar" No pude y aún lo lamento tanto. Le di indicios de que ya quería que terminara el abrazo porque no lo iba a poder soportar. Me besó en la cabeza y se separó
Después de estar abrazados por un largo tiempo marchó hacia la puerta. No pude ver eso, se me hacia atroz, una gran parte de mi vida se desprendía de un segundo a otro, de un abrir y cerrar de puertas con vidrios ahumados que impiden el paso de las vistas curiosas que se preocupan por su familiar para verlo hasta el final, para poder creer que al hacer esto se calmarán un poco más pero yo sabía que si hacía esto prolongaría mi dolor. Mis padres si lo hicieron. Cada vez que se habría esa puerta ellos se asomaban y rápidamente buscaban su cabeza.
Cuando ya pasó todo y la puerta casualmente abrió, mis padres se despidieron pero él no los vio y siguió. Fue lo más duro para los 4. 
El resto prefiero dejarlo para otro día, mucho llanto por hoy.

viernes, 20 de mayo de 2011

Debo confesarles algo.

Debo confesarles algo...
Yo soy una de esas personas que no creen en que el mundo se acabará en el 2012 y menos que se acabará en el día de mañana , Sábado 21 de Mayo de 2011, simplemente me parece imposible que pueda haber una destrucción tan épica en un día para acabar con todo el mundo, pero no nos desviemos del tema; yo entiendo que siempre van a salir reluciendo cosas así toda la vida, de la destrucción total, El Apocalipsis, El fin del mundo... y yo no las creo, pero siempre pienso: -¿Y si eso pasa? ¿Y si ocurre y muero sin lograr muchas metas que aspiraba?- y así, entrando en un mar de desesperación mental muy difícil de surcar.
En solo pensar que eso puede pasar o algún día pasará, se me eriza la piel, las manos me tiemblan, mi mirada se pierde en el vació y solo pienso en todo lo que no pasará y en todo lo que no he hecho.
Me aterra el hecho de pensar que mañana se acabe el mundo y perder a toda mi familia, saber que más nunca los veré, que jamas podré volver a disfrutar un segundo con ellos, no tener más risas en conjunto, no poder jugar juntos, no poder hacer nada...
Me aterra el hecho de perder a mi mamá, a mi papá, mi hermana y hermano, esas cuatro personas únicas en mi vida, las que siempre han tenido una opinión formada mía, las que me han querido en todo momento hasta en los de estupidez, las que me han brindado apoyo en todo. -Dios como las amo-.
Me aterra el hecho de que mañana se acabe el mundo y no estar al lado de mi hermano, que se encuentra en NY, y mi hermana, esperando el desagradable final, no recibir ningún otro beso de ella y no recibir ningún abrazo de él; daría todo para que él estuviera acá para que me despierte abrazándome en las mañanas, me de un beso en la mejilla y se duerma a mi lado sin importar lo corto que estemos en espacio, quiero que entre todas las noches por la puerta de mi cuarto, mejor dicho nuestro cuarto, y que me vea en la computadora y me abrace, quiero que me vea cumplir mis metas, quiero verlo graduarse de Ingeniero Mecánico en la USB, quiero estar dentro de 10 o 15 años junto a él; quiero ver graduarse a mi hermanita de bachiller, quiero estar presente en una gran parte de su vida aunque ella crea que yo soy muy sobre protector, y si, lo soy con ella; quiero verla triunfar en su vida.
Me aterra el hecho de no haber tenido una relación, así de simple, jamas he tenido novia. No he tenido a alguien que jamas me haya querido, que no sea en amistad.
Me aterra el hecho de que todas esas cosas se cumplan... pero la única ventaja de esto es que puede ser un rumor, Dios quiera que si.
Tantas cosas que anhelaría, mis amigas, esas personas que se ríen conmigo, que se molestan conmigo, que me piden ayuda o yo se las ofrezco, que las quiero y nada podrá evitarlo; la música, la gloria en sonido; la comida de mi abuela, la gloria en tu boca; muchas cosas en fin...
Ahora lo que queda es esperar hasta mañana...

martes, 29 de marzo de 2011

Mi hermano se va y yo me quedo.

Si, a duras penas, mi hermano se va a USA para sus beneficios, pero ¿para los míos?
Es duro recibir una noticia que sea un beneficio excelente para una persona mientras que para ti es un puñal en el corazón. Cuando mi hermano me dijo que se iba a Estados Unidos, yo me quede como 5 segundos pensando, en los cuales por lo menos pasaron 10 pensamientos diciendo: "¿Otra vez una larga espera más?; ¿Otra vez esperarte todas las noches, saber que nunca llegarás y me abrazarás?; ¿Otra vez tendré que llorar a escondidas en el carro cuando te estemos llevando al aeropuerto?" y así, para ese momento no lloré y ni le dije nada de eso, solo no dije nada y lo abracé con fuerzas y entusiasmo fingido, después de eso omití el tema hasta la noche.
En la noche me puse sentimental al volver a pensar todo lo que me había pasado por la cabeza, pensar en ese martirio que viví esos 4 meses que sentí  que fueron como 5, fue duro para mí, no sé si para otros, vayan a saber ellos. Esa noche lloré.
Después de ese día al verlo a la cara recordaba que se iba y el alma se me ablandaba.
Lo fui superando poco a poco, ya al mes no volvía a sentir esa sensación hasta que le conté a Daniel, un día hablando por mensajes instantáneos, me desmoroné, la confianza que ya había desarrollado y fortalecido se arrugo cual papel, tanto fue las penas que empecé a llorar, confiándole a Daniel que estaba llorando. Él en intento de consuelo no logró animarme a la primera y menos a la segunda y yo cada vez lloraba con más exasperación y de alguna manera logró detenerme con un chiste que ya ni recuerdo... y justamente después de que parará de llorar, mi hermano entra al cuarto y yo con los ojos un poco hinchados lo saludo y cierro rápidamente la ventana procurando de que no haya leído su contenido, después de ese instante, intente cambiar el tema con Daniel y seguimos hablando normalmente como siempre. Esa noche me mantuve firme hasta donde pude.
Luego el tema de que mi hermano se iba, se volvió un tema de conversación común en la familia y mío con mis amigas de confianza (Alina, Verónica y Alessandra), y nuevamente ya no me pegaba el dicho tema.
Y hoy, estoy aquí confesando, entre lágrimas, música y recuerdos que mi hermano se va mañana a USA, su larga espera culminó mientras que mi largo dolor comienza. 
Mi hermano se va por 5 meses, 150 días aproximadamente sin verlo, sin sentir afecto de él, sin escuchar un "te quiero hermano", sin sentir sus cálidos brazos rodeando mi cabeza y yo su espalda, nada...sólo una conversación fría por cualquier red social.
Mañana capaz sea una despedida emotiva, ¿quién sabe? ¿él? tal vez... ¿yo? seguro que sí ... en fin, el hecho es que se va y yo no podré evitarlo aunque tanto lo deseé, es su futuro, su carrera, SU VIDA, mientras que lo mío es un corazón y unos que otros sentimientos que se pueden silenciar...
Podría hablar de todo lo que anhelaría de Nano pero sería más sufrimiento y más lagrimas que desperdiciar cuando aún lo tengo aquí, mejor dejar eso para otro día, un día en el que tenga una buena razón para llorar, aunque la que tengo es mucho más que suficiente...
Nano, te extrañaré todo lo que pueda, recuerda siempre te esperaré con los brazos abiertos aquí en el cuarto.
Me prometí hoy no llorar y no me pude contener, te extrañaré, así de simple.
Te quiero Nano.